Como elegir un Sleeping Bag

Aún no existe un saco de dormir (“sleeping bag”) que se adapte a toda ocasión (hasta donde yo se), por lo que debes elegir uno que se adapte a tus necesidades particulares.

 

¿Qué saco de dormir elegir?

Para saber qué tipo de saco de dormir elegir, será de gran utilidad que contestes las siguientes preguntas:

 

¿Cómo es el clima del lugar a donde vas?

Es un clima lluvioso, desértico, mediterráneo, otro.

 

¿Cuáles son las temperaturas extremas del lugar?

Hay sacos de dormir diseñados para soportar varios grados bajo cero, y otros para temperaturas más altas.

 

¿Sueles pasar frío en las noches?

Hay personas “friolentas”, es decir, que pasan más frío que otras. Si es el caso, considera un saco de dormir que soporte temperaturas un poco más bajas de las que considerabas.

 

¿Qué uso tendrá el saco de dormir?

Si su uso será recurrente invertir en confort puede ser una buena idea.

 

¿Cuanto peso puedo llevar?

Si debes cargar tu propio saco de dormir, un kilo más o menos puede hacer la diferencia.

 

¿Cuanto espacio puedo ocupar?

Si el espacio es un problema, quizás quieras ahorrar unos centímetros con un saco compacto.

 

¿De cuanto dinero dispones?

Si el dinero no te alcanza a un saco de dormir que cumpla todos tus requisitos, decide cual es el factor más importante: No pasar frio, estar cómodo, usar poco espacio, llevar poco peso.

 

Características relevantes

Para decidir que saco de dormir elegir, fíjate en las principales características de los sacos de dormir, que se detallan a continuación

Forma

Las formas más comunes de los sacos de dormir son: Rectangular, Estrechados y Momia (o sarcófago).

Los rectangulares son bastante versátiles, ya que puedes abrirlos fácilmente para cuando hace calor, y unirlo con otro saco de dormir para crear un saco “doble”.

Los estrechados y los momia suelen conservar mejor el calor, ya que dejan poco espacio para que escape el calor, y ellos también se pueden compactar en un espacio menor.

Tip: Si necesitas conservar el calor, elige un saco que no te quede muy grande, y donde no sobren muchos espacios, de lo contrario habrán más espacios de aire que calentar, y la sensación térmica será inferior.

Peso

El peso dependerá del material y las dimensiones del saco. Si quieres bajar la carga que llevar, elegir un saco liviano puede ser buena idea.

Capacidad Térmica
Esta depende del espesor de la capa aislante, el collarín, aislamiento de los cierres y la capucha.

Los fabricantes suelen indicar el rango de temperaturas para el cual fue diseñado el saco. Esto da una idea aproximada de que temperaturas puede soportar. Es importante que entiendas la nomenclatura usada en los sacos de dormir:
Temperatura extrema: Temperatura de limite inferior que puede soportar antes que el usuario pueda sufrir serios daños en el organismo.
Temperatura Confort: Temperatura con la cual el usuario se siente confortable en el saco de dormir.
Temperatura máxima: Temperatura máxima donde el usuario se siente cómodo dentro del saco.
De esta manera, las temperaturas más bajas que enfrentarás, deben ser muy cercanas a la temperatura de confort.

Tip: Es importante recordar que el medio donde se encuentre el saco afectará la temperatura final que obtengas. Un suelo bien aislado y una carpa bien cerrada ayudarán a mantener de mejor manera el calor.

Cierres

Es un buen punto si el saco de dormir tiene un mecanismo para prevenir que la tela sea tomada por el cierre, y éste se atasque. Prueba que se pueda abrir y cerrar fácilmente.

Un buen cierre además puede ayudar a mantener el calor en el saco, pero muchos cierres en el saco puede hacer más difícil mantenerlo, como por ejemplo en los sacos que tienen cierre en los pies. Busca bandas protectoras que cubran el cierre, si necesitas mantener el calor.

Construcción

Un saco de dormir cuenta de las siguientes partes: relleno, capa aislante, capucha, collarín y cierre.

Collarín térmico: Es un collar que rodea el cuello, y que mediante cordones permite ajustarse a la parte superior del cuerpo para evitar perder calor.
Cierres: (Ver sección sobre cierres)
Capucha: Permite proteger la cabeza del frío. Trabaja en conjunto con el collarín para evitar perder calor por la parte superior del saco.
Capa aislante: Permite aislar el frío del exterior. Si tiene un alto espesor y es capaz de almacenar aire, entregará un mejor aislamiento.

Materiales

A continuación se presentan algunos de los materiales más típicos usados en los sacos de dormir, y una breve descripción de ventajas y desventajas de cada uno.

Algodón
Ventajas: Es suave, absorbe la humedad generada por la transpiración y en invierno retiene el calor. El algodón de franela se siente muy cálido y es bastante durable.
Desventajas: Es algo pesado. Cuando se apelmasa (apelotona), puede ser difícil de separar.

Nylon (Fibra sintética): Algunas fibras sintéticas plásticas son el nylon, poliéster y fibras acrílicas. Hay fibras sintéticas de relleno, tales como: Quallofil, Izotherm, Hallowfill y Polarguard 3D.
Ventajas: Es liviano, durable, de fácil cuidado y protege del frío. Se puede meter a la lavadora sin ningún problema. Son los ideales para el verano, y no pierde sus propiedades de aislamiento si hay mucha humedad. Si se moja, se seca rápido. Su precio es menor.
Desventajas: Se ensucian con facilidad, no se siente tan cálido como el algodón y con el sudor se pega a la piel. Son un poco más pesados que la pluma.

Pluma: La calidad de la pluma se expresa en la mezcla de la cantidad de pluma y su nervio. Un saco de dormir con plumas 90/10 es mejor que un 80/20. La cantidad de pluma en un saco de dormir se expresa en cuin (cubic inches).
Ventajas: Es el mejor aislante, puede expandirse y comprimirse mejor que la fibra y ocupa menos espacio cuando el saco está dentro de su funda, por lo que pesa menos.
Desventajas: Son más delicados que los de fibra sintética y hay que evitar que se mojen o humedezcan ya que pierde su capacidad de aislamiento. Tampoco puede lavarse a menudo como el caso de las fibras y debe realizarse con productos especiales, pues de no ser así, la pluma se apelmaza (apelotona) y se crean huecos en el interior de las cámaras del saco. Es más costosa, si se moja cuesta secarla.

Tip: Si quieres un saco de dormir para uso general es más recomendable uno de fibras sintéticas.

Conclusiones

Primero ver para qué necesitas tu saco de dormir. En base a eso observa que características de forma, peso, capacidad térmica, cierres, materiales y precio son los que mejor se acomodan a tus necesidades. Con ello elige el saco de dormir que más se acerque a lo que buscas, y prepárate para disfrutar!!.

1 respuesta

  1. xavier dice:

    Buenos dias un sleeping menos cinco grados quiere decir bajo cero y otro 50 grados es mucho mas para climas frios

Deja un comentario